lunes, 25 de junio de 2018

Algunas observaciones al inicio del verano en la Sierra de la Pila

Visitamos el Parque Regional de la Sierra de la Pila coincidiendo con el inicio del verano, descubriendo que la naturaleza en estas fechas y bajo el calor propio de la época, no es otra cosa que una explosión de vida, de floraciones y colores, de los primeros movimientos de nidadas, de metamorfosis entre el agua y la tierra, incluso de fructificaciones que están por venir. Esto es lo que os vamos a mostrar en una veintena de imágenes tomadas en este espacio natural del interior murciano, que suponen una pequeña representación de la importante biodiversidad que alberga entre sus cientos de especies de animales y plantas. Las observaciones han sido realizadas entre las 10 y las 13 h. en el Monte Público de la Sierra de la Pila, dentro del término municipal de Abarán.


La Sierra de la Pila ha alcanzado gran relevancia en los últimos años en cuanto a la conservación de los anfibios se refiere, sobre todo los ligados a cuerpos de agua temporales o de pequeña entidad. En ellos podemos encontrar especies como el sapo corredor, el sapillo moteado común y el sapo partero común, además de la rana verde común. Este listado prodría aumentarse con una cita reciente de sapo de espuelas, cuya existencia no podíamos confirmar hasta la fecha, a pesar de estar recogida su presencia en el PORN del Parque regional. En este momento del año, en la veintena de puntos de agua, tanto naturales como artifiales, donde durante los últimos años se ha detectado la reproducción de anfibios durante las actividades realizadas por la asociación CARAMUCEL, hemos observado ejemplares metamórficos de varias especies que merodean por las inmediaciones. Buena parte de estas pequeñas masas de agua son de caracter temporal, lo que aumenta el valor de estos lugares como pequeños oasis de vida y un recurso estratégico para el mantenimiento de toda la fauna del Parque. A continuación os mostramos algunas de las observaciones. 

Que las charcas o calderones, seminaturales o naturales, se mantengan con agua a principios de verano, es primordial para el mantenimiento de la biodiversidad.
Sapitos de sapo corredor (Epidalea calamita), recien finalizada la metamorfosis.
Pequeño sapo corredor (Epidalea calamita), recien finalizada la metamorfosis, junto a varias larvas de la misma especie, correspondientes a una de las últimas puestas realizadas en este punto de agua.
Este pequeño sapito corredor se aventura por la superficie caliza de los alrededores de un calderón natural.
Estos pequeñines son auténticos escaladores capaces de salvar pendientes considerables, siempre y cuando no se trate de paredes totalmente verticales.
Sapillo moteado común (Pelodytes punctatus) en estado larvario.
Un jovenzuelo de sapo partero común (Alytes obstetricans) terminando la metamorfosis. Aún se puede apreciar la cola.
Los reptiles son abundantes el la Sierra de la Pila. Una de las frecuentes en las zonas rocosas es la lagartija ibérica (Podarcis hispanicus).
La lagartija colilarga es una de las más abundantes. En la imagen superior la estuvimos observando moverse entre los pequeños sapitos de corredor, junto al bebedero semiartificial.
En cuanto a los invertebrados acuáticos especializados en charcas temporales, hemos detectado la presencia de anostraceos en un nuevo punto de agua natural dentro del Parque Regional. Ya son 5 localizaciones.
Entre la fauna más destacable de este espacio natural se encuentran las rapaces rupícolas. En este caso, fue este joven halcón peregrino (Falco peregrinus), nacido en una de las nidadas de este año en el Parque Reginal, el que nos sobrevoló.
Centauro, hiel de la tierra (Centaurium quadrifolium).
La Sierra de la Pila destaca, sobre todo, por su riqueza florística, con más de 600 especies de plantas y numerosos endemismos exclusivos. Entre su vegetación encontraremos pinares, carrascales, sabinares, madroñales y matorral mediterráneo. Aquí os dejamos algunas de las que observamos en floración.

Hipérico, hierba de San Juan (Hypericum perforatum)
Teucrium franchetianum, un endemismo del Sudeste Ibérico, protegida con la categoría de "vulnerable".
Cantueso (Thymus moroderi). Se trata de un preciado tomillo endémico de las provincias de Alicante y Murcia, protegida con la categoría de "vulnerable".
Jaramago menor (Giraoa arvensis). Endemismo del Sudeste Ibérico, protegida con la catalogación de "vulnerable".
En la Sierra de la Pila no podía faltar el madroño (arbutus unedo), emblema del Parque Regional, donde se encuentra la mayor extensión de esta especie a nivel regional. Fijaos como están ya en junio. Esperamos volver para probarlos en otoño.

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